Iniciamos nuestra aventura el viernes 9 de febrero, partiendo a las 6:47 am hacia la Reserva Altos de Lircay desde San Antonio. Nos tomó alrededor de 6 horas por las paradas en el Pronto Copec, pero el tiempo de manejo fue de 4 horas, 41 minutos por un total de 333.9 km. Era la primera vez que acampábamos con la Pauli, así que optamos por viajar en auto para mayor comodidad, aunque tuvimos que dejarlo en las afueras del parque y comenzar nuestra caminata hacia el camping Antawara, nuestro primer destino.
A pesar de haber visitado la reserva en tres ocasiones anteriores, dos para hacer el circuito del cóndor con amigos y otra para explorar el parque en otoño, esta sería la primera vez que acampábamos juntos con la Pauli en este entorno, y en nuestras vidas. A través de un paisaje verdaderamente verde y hermoso, comenzamos nuestra lenta travesía hacia el camping.


Una vez instalados en el sitio 8 de Antawara, nos dedicamos a cocinar y montar nuestra carpa y sistema para dormir. Aunque teníamos la intención de descender al río, el tiempo se nos echó encima. Los días siguientes estuvieron llenos de exploración, recorriendo los senderos cercanos, como el Sendero Concones y Aliwén Mawida.

Las noches eran para el descanso, anticipadas por un café y un chocolate blanco vegano que, por casualidad, había encontrado en el supermercado. Tenía planes de madrugar para fotografiar, pero el cansancio me venció y pasé de largo. La luna nueva ofrecía la mínima contaminación lumínica, creando condiciones ideales para la fotografía, pero sabía que tendría más oportunidades en las siguientes noches.
El día siguiente fue de relajación y finalmente descendimos al río. Aunque esperábamos avistar más fauna, solo nos cruzamos con algunas lagartijas y aves. La caminata hacia el río Lircay era tranquila y nos permitía disfrutar del entorno, especialmente del sonido del agua que invitaba a la reflexión, especial para estar fumado. El descenso toma 30 minutos, y la subida de vuelta unos 45 minutos. Durante la noche, fuimos a recorrer el sendero Concones para sacar fotos de noche e intentar ver Concones o Chunchos. Ninguno se mostró. No sé si fuimos muy temprano o muy tarde, o si simplemente no están ahí. Por lo menos salieron fotos de estrellas.





A medida que nuestro viaje se acercaba a su fin, tuvimos un encuentro inesperado con un zorro en el camping, una muestra lamentable, pero hermosa de la interacción entre la naturaleza y lo humano. Nuestra última gran aventura fue llegar al mirador del valle del Venado, una experiencia enriquecedora marcada por la observación de carpinteros y la imponente vista del Descabezado Grande. Aunque lo he visto muchas veces, nunca dejo de sorprenderme de la escala del volcán comparado con los demás cerros, montañas, y volcanes.






Como siempre que salgo a acampar, la experiencia me dejó con ganas de más aventuras al aire libre y con ganas de comprar cachivaches en AliExpress. Reflexionando sobre el equipo, consideré algunas adiciones y cambios para futuras expediciones: toalla más grande, trípode de verdad y no portable, linterna que dure más, entre otros. La Pauli sugirió más tomates en nuestras comidas y quizás mejores calcetines para no pasar frío en la noche. También aprendí la conveniencia de las fajitas y lo paja que es lavar el cous cous. Este viaje no solo fue una escapada, sino una lección en la preparación y disfrute de la naturaleza.

Gastos para considerar en el futuro
| Item | Valor |
|---|---|
| Bencina | 65.000 CLP ida y vuelta |
| Tag carretera | 20.000 CLP |
| Supermercado* | 40.000 CLP para dos personas en 3 días; 5 lucas por cabeza |
| Entrada al parque | 4000 CLP por persona |
| Camping | 30.000 CLP por el sitio de dos personas, 3 noches |
| Chatarra | 5.000 CLP por persona |
| Total | 164.000 CLP entre dos personas |

